La Osteoporosis es una patología que afecta fundamentalmente a las mujeres mayores de 50 años, pero que en ocasiones puede atacar también a mujeres más jóvenes e incluso a los hombres. Conocer sus causas, tipos y niveles de gravedad, es el primer paso para evitar padecer de este mal.
Una vida sana y feliz, después de haber cumplido los cincuenta años de edad, está a nuestro alcance si tan sólo comprendemos los principales factores de riesgo que nos hacen más susceptibles de sufrir deterioros y enfermedades en esta etapa de la Vida.

La Osteoporosis es fundamentalmente, una enfermedad que afecta a nuestro Sistema Óseo. Está caracterizada por una disminución del Calcio en los huesos, haciéndolos más porosos y susceptibles a fisuras y fracturas que en el caso de los huesos normales.
Los huesos más afectados por esta enfermedad y por lo cual presentan las fracturas mas frecuentes son: la muñeca (radio), las vértebras de la columna y el hueso de la cadera.
Las mujeres de raza blanca mayores de 50 años son las más susceptibles de padecer Osteoporosis.
Los factores de riesgo más importantes son: Una ingesta de de alimentos baja en calcio, administrarse ciertos medicamentos como los derivados de la cortisona (corticosteroides) y contar con antecedentes familiares de padecimiento de osteoporosis, es decir, el factor hereditario.
La forma más frecuente de la enfermedad es la osteoporosis primaria, la cual se refiere a la producida en las mujeres después de la menopausia. Esta forma primaria de osteoporosis se deriva del déficit de estrógenos que se observa en mujeres cuyos ovarios han dejado de producir esta hormona.
El Segundo tipo de osteoporosis está relacionada con la edad y es denominada osteoporosis TIPO 2. En este caso, las personas afectadas son mayores de 70 años y de ambos sexos.
Por último, tenemos la Osteoporosis Idiomática, muy poco frecuente y de origen desconocido. Afecta a las mujeres premenopáusicas y a los hombres jóvenes o de mediana edad.
Otros factores que influyen en la aparición de esta enfermedad son: La falta de actividad física, las enfermedades endocrinas y nutricionales, tales como la anorexia nerviosa.
La prevención y el tratamiento de la osteoporosis incluyen la administración de estrógenos, progesterona o ambos; el suministro de suplementos de calcio y otros nutrientes; la realización de ejercicios físicos y la administración de nuevos fármacos como la calcitonina.
La mejor manera de prevenir la Osteoporosis es mantener un régimen alimenticio sano, balanceado y que cuente con la presencia de alimentos especialmente ricos en Calcio, como la leche y sus derivados. Debemos también hacernos practicar exámenes tempranos que determinen que ha comenzado un proceso de descalcificación y que este se encuentra en una etapa incipiente.
En cuanto a la salud se refiere, siempre será más fácil, económico y seguro practicar una actitud preventiva que curativa.
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