Suena el despertador, nos quedamos dormidos… el informe es para ayer, no hay tiempo para almorzar, hay carrete a la noche, tengo tanto que estudiar….
La vida sin duda ocurre de manera agitada, con los avances de la tecnología es imposible no subirse al vagón del stress, de pronto nos falta el aire, nos mareamos o algún dolor repentino nos hace recordar que nuestros cuerpos son de carne y huesos

Crecí escuchando a mis padres decirme que estudiara para que fuera una profesional, y de ese modo no me faltara nada cuando grande y tuviera un buen pasar, creo que no soy la única persona con medianas capacidades que decide estudiar en la enseñanza superior.
Recuerdo perfectamente como mis padres abuelos y cuanto tío lejano sacaba más pecho que un pato de silabario para señalar que la niñita había entrado a la universidad, y no a cualquiera, si no a una estatal…. Como si en alguna manera el merito fuese de ellos….
Tal como la mayoría de los estudiantes universitarios, pasamos los ramos mas cerca del rojo que de cualquier otro color… sin embargo cuando uno finalmente ve azul el ultimo ramo del ultimo semestre puede decir trabajo terminado y respirar profundamente para no tener que volver a tomar un libro jamás… claro eso es lo que uno cree…
Es en ese instante donde nuevamente la familia toma la bandera de tu anhelado triunfo y hasta la tía que vive en Australia se entera y jacta del primer profesional universitario de la familia… uno nunca aclara cuando se titulará, no quiere presiones extras… la familia esta suficientemente feliz al saber que uno terminó… aunque, claro eso no es 100% verdad, pero para que entrar a explicarlo.
Luego del egreso viene el primer trabajo, ahí donde el sueldo comienza a ser parecido al de un profesional y muy por encima del sueldo mínimo, entonces la decisión mas importante, por fin decides dejar el hogar de tus padres y lograr la anhelada independencia en todo lo que eso significa, claro esta que de vez en cuando una ayudadita de los viejos no esta mal.
El carrete sigue, a otro nivel… el trabajo absorbe la mayor parte del tiempo, pero estas realizada como profesional, de pronto, casi por venganza contra las Isapres, por cobrarte mas de lo normal por el solo hecho de ser mujer, decides hacer el famoso chequeo completo, sin grandes expectativas…claro que el resultado parece ser poco relevante.
-Híper… que?
- hiperinsulinemia
- y que diablos es eso?
Eso es el resultado de tantos chocolates, dulces, pan en el horario de almuerzo, es cuando comienzas a lamentarte por haberte refugiado en el helado cuando terminaste con aquel novio, en fin es exceso de azúcar en la sangre, lo que nos señala claramente que cualquier dulce que deposites en tu boca es capaz de hacer colapsar tu páncreas, lo que se traduce en DIABETES, esa palabra que asusta, recuerdas es ahí cuando comienzan a cortarte por pedacitos… casi inconscientemente viene a la mente la palabra DIETA, esa que nunca pudiste llevar, la típica que comenzaba el lunes y no llegaba al miércoles, que cuando mas te esforzabas por llevar mas difícil se tornaba, sin embargo ahora es diferente… de esa dieta que según advierte el medico, dependerá que la hiperinsulinemia sea superada, claro que después de alrededor de 2 a 4 años, ayudada de la famosa metformina y regulada por una tonelada de exámenes periódicos, entonces te das cuenta que aunque quisiste vengarte de la Isapre, ella siempre sale ganando y ahora mas encima tienes que gastar mas plata en consultas medicas y exámenes, ahora ya con los pies en la tierra te das cuenta que la vida se ha encargado de pasar frente a tus ojos, mientras tu te esmerabas en hacer otra cosa.