Ni la biología ni la genética por sí solas explicarían por qué unas relaciones entre casados duran mucho y otras se rompen enseguida. ¿Existe una ciencia de la pasión? Hoy es la neurociencia la que está intentando entrar en esos laberintos de la psique humana hasta el punto de que algunos científicos no excluyen que, en el futuro, se pueda llegar a tomar una píldora que asegure la fidelidad conyugal.
Éste ha sido uno de los muchos temas de interés barajados en el 5º Congreso Brasileño del Cerebro, Comportamiento y Emociones, que acaba de celebrarse la semana pasada en Gramado, en el Estado de Rio Grande do Sul, y en el que han participado más de 2.000 especialistas entre psiquiatras, neurólogos, psicólogos y genetistas.
